Test de Turing y Lovelace, la inteligencia de la máquina iguala a la humana

TEST DE TURING

El test de Turing es una prueba de la habilidad de una máquina para exhibir un comportamiento inteligente similar al de un ser humano o indistinguible de este. Alan Turing propuso que un humano evaluara conversaciones en lenguaje natural entre un humano y una máquina diseñada para generar respuestas similares a las de un humano. El evaluador sabría que uno de los participantes de la conversación es una máquina y los intervinientes serían separados unos de otros.

La conversación estaría limitada a un medio únicamente textual como un teclado de ordenador y un monitor por lo que sería irrelevante la capacidad de la máquina de transformar texto en habla. En el caso de que el evaluador no pueda distinguir entre el humano y la máquina acertadamente la máquina habría pasado la prueba. Esta prueba no evalúa el conocimiento de la máquina en cuanto a su capacidad de responder preguntas correctamente, solo se toma en cuenta la capacidad de esta de generar respuestas similares a las que daría un humano.

TEST DE LOVELACE

En junio de 2014 el robot Eugene Goostman fue el primero en superar el test de Turing. Haciéndose pasar por un adolescente ucraniano. En el test de Turing básicamente el robot tiene que engañar a un humano con la idea de que es una persona real. El programador, para superarlo, sólo tiene que construir un programa que pueda engañar a un oponente con la idea de que es inteligente. En el caso de Goostman, los factores de darle al bot una edad joven y una nacionalidad extranjera ayudaron a la hora de confundirlo con una persona real.

A consecuencia de esto se tuvo que desarrollar otro test más efectivo que este y fue el de Lovelace.

El test de Lovelace fue diseñado para ser más riguroso, midiendo el conocimiento verdadero de la máquina. Este fue diseñado en la primera década del 2000 por Bringsjord y un equipo de científicos. El test de Lovelace elimina las posibilidades de manipulación por parte del programador para engañar a una persona, ya que este mide el grado de creatividad, la capacidad de creación.

Un agente artificial solo pasa el test si es capaz de crear u originar un programa para el cual no fue creado, con un programa se refiere a; una novela, una idea, una pieza de música, algo artístico… Y además de esto, los diseñadores de este aparato no deben ser capaces de explicar cómo el código original de la máquina lo llevó a cabo.

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